Las 5 etapas del duelo

Vendrán días en que el peso

Que hoy te abruma se hará liviano.

Vendrán días en que ese peso

Ya no será carga sino bagaje.

MG


El duelo, como palabra solitaria, es un enfrentamiento, una lucha por adaptarse a la pérdida de alguien que amábamos y formaba parte de nuestra vida. Así que vendrán días…en los que puedas respirar los recuerdos felices que ese ser querido te dejó.

El proceso del duelo será difícil y sí, doloroso. Pero tendrá sus matices dependiendo de cómo encausemos esa pérdida para sacar adelante nuestras lágrimas, nuestros recuerdos, nuestras sonrisas y finalmente nuestra vida.

En nuestro proceso de duelo debemos identificar las etapas por las que pasamos, con ello llegaremos a una recuperación de nuestro sentido de vida. Y también, reconocer si necesitamos pedir ayuda a un experto.

1. Negación: Es pensar que estamos en una pesadilla y despertaremos en cualquier momento. Sentir que lo sucedido no te está afectando porque no es verdad.

2. Ira: En ocasiones la negación puede manifestarse a través del enojo y la impotencia, es decir ira. En un grito constante de frustración.

3. Negociación: En esta etapa hemos caído en cuenta de la pérdida que hemos tenido, y con ello comenzamos a ver los pasos o las opciones que tenemos enfrente para superarla. Es el punto crucial de nuestro dolor.

4. Tristeza: Una vez que hemos negociado con nuestros sentimientos y pensamientos lo sucedido, tendrás una bajada a la nostalgia. Los recuerdos serán imposibles de evitar, porque ellos ahora son parte de tu presente. Y será natural que la tristeza infinita se siente a tu lado.

5. Aceptación: Es el punto donde despertamos de ese ensueño, aceptamos lo sucedido sin enojo, volvemos a explorar nuestras opciones para enfrentar la tristeza y sacar adelante nuestra vida tanto en lo emocional como en lo racional.

En cinco pasos la psicología intenta definir un proceso, sin embargo no quiere decir que ellos sean los únicos puntos que existen en el duelo, pues nuestras experiencias y sentires son incomparables con algún otro. Así que vendrán días… en que esa roca que cargas se volverá fuerza para golpear lo que te impide avanzar. Sigue adelante.